Me declaro totalmente un enamorado del choncholí, los churros de a sol y el jugo de mercado, es más, cada vez que puedo me apunto para ir a consumir uno de ellos. Algunos dirán “eso es de cholos” y los más exquisitos aun pondrán un “aj” muy largo y prolongado, y terriblemente gesticulado delante de dicha frase, pero yo más bien suelto a volar mi imaginación y se me hace agua la boca, y de vez en cuando se me suelta hasta un “mmm” como los de Gastón Acurio. Es que claro, yo me declaro cholo, me siento la mezcla de toda mi historia, y debajo de mi piel blanca y mis rizos rubios, yo tengo mi menjunje desordenado de miles de “culturas”.
¿Qué diferencia existe entre comer un choncholí en un puestito pequeño de Punta Negra a comer un trozo de lomo en el Boulevard de Asia? Para mi, ninguna. Ambos platos cumplen la función principal: alimentar. Si seguimos con la comparación, ya será una cuestión de gustos de sabor el que se disfrute más de el choncholí o el lomo, pero el punto de quiebre está en cómo se tiene la visión “eso es de cholos” tan solo porque a eso nos han acostumbrado o, mejor dicho, mal acostumbrado. Las diferencias étnicas planteadas como lugares de consumo, absorben y condenan nuestra sociedad a esa competencia absurda, autodestructora de nuestra imagen Perú.
Yo amo los atardeceres con los que me puedo encontrar una tarde de verano desde Larco Mar con un jugo en algunos de los tantos restaurantes, pero que saborcito especial puede llegar a tener el jugo del mercado de Chalhuanca (entre Abancay y Puquio, si no se ubica, saque su mapa y conozca algo más su país) que cada vez que paso por ahí busco detenerme unos diez minutos a tomarme un vaso, y claro, cómo no, otro vaso gratis que viene tácitamente como aumento.
Y lo de los churros de a sol son más una cuestión nostálgica, de hace algunos años en Punta Hermosa en una carretillita todos los días a las ocho de la noche. ¿Por qué recuerdo eso? Porque hay una gran degeneración por ahorrar en la ciudad, esos churros totalmente uniformes que uno ve con ojos más civilizados pierden su toque, su relleno rebosante de manjar blanco y ese “no sé que” que llegan a tener los lugares sencillos. Lo mismo paso con el Sublime, lo cambiaron de forma, tamaño, paquete, tipo de maní, y ahora lo que cuesta un sol es mucho peor que lo que costaba cincuenta centavos hace diez años.
Seamos honestos, hay que revalorar muchas cosas, no situar nuestros valores en lo conocido como “ficho” y, en el opuesto, “de cholos”. Tenemos que ponernos bien la camiseta peruana, dejarnos de alienaciones, y no solo tener ese aprecio por lo considerado bueno en el mundo “globalizado”, sino disfrutar de esas pequeñas cosas que hacen tan pluricultural nuestro país.
IV
Hace 1 hora.



8 comentarios:
Personalmente, me gusta esa maneral casual y sinvergünzuda (en el buen sentido) de escribir de Silvio... esto lo enriquece y lo llena de frescura a la hora de leer.
Me ha gustado mucho este artículo. Pienso de la misma manera, me sentí identificado.
Además yo creo que "de los cholos" se aprende mucho más. Salir a la calle y vivir "como un cholo" enriquece tanto, mucho más que lo opuesto en la ciudad. Es una lástima ver al peruano discriminando a su hermano, pero se ha alimentado durante tantos años que ya ha pasado a ser parte de la cultura.
Dejemos los complejos (de todo tipo) a un lado. Vivamos al máximo al Perú, vivamos de esas cosas pequeñas que son las más grandes, ya que ellas le dan sentido y le dan los colores a nuestro querido país.
Saludos
<<“eso es de cholos” tan solo porque a eso nos han acostumbrado o, mejor dicho, mal acostumbrado.>> totalmnt d acuerdo cn esa frase. m encantó, hay q decir la verdades asi , de frent, no valen aki sutilezas.
viva lo nuestro! wuuu
:D
Es cierto, es una malacostumbre eso de cholear... pero no hay que solo decirlo, sino practicarlo... Cholo soy
Cholo??, Negro??, Serrano??, Indio??...nada geografico, nada racial...uso totalmnt despectivo, pero para algunos es paradojicamnt signo de orgullo, signo de ser parte de algo increiblemnt genial como lo es Peru, totalmnt pluricultural en diversos aspectos. La contradiccion esta en que esa pluriculturalidad se hecha a perder en una mentalidad social totalmente elitista, alienada, pobre, en donde lo nuestro queda totalmente subyacido a lo que es considerado "lo mejor"...esto es algo que vivo dia a dia entre los que me rodean y hasta dentro d mi propia familia, algo que debemos cambiar desd nosotros mismos para que en algun futuro no muy lejanos empecemos a valorar lo nuestro y a los nuestros, como peruanos que somos.
Totalmente de acuerdo contigo Silvio.
Quién no haya probado alguna vez el jugo del mercado se pierde de mucho. Simplemente, es delicioso.
Comentando tu post, te pongo una experiencia, cerca a la casa de mi enamorada en San Sebastián en el Cusco, San Sebastián pueblo, hay una salchipaperia incrustada en un garaje, en realidad es un carrito "salchipapero" y adentro unas cuantas mesas y sillas. La "salchi" esta a un sol, precio increiblemente bajo si lo comparamos con una salchipapa del "Cocoloco", situado cerca a la plaza de armas, restaurant en el cual la salchipapa se encuentra a ocho soles. Sin embargo, como tu dices, simplemente, asi sea de ocho o de un sol, la salchipapa alimenta y punto. Otra experiencia: salía de un retiro religioso del colegio Maria Auxiliadora con mi gran amigo Joan, él tenia cinco soles, al igual que yo, ambos moriamos de hambre, entonces buscamos y encontramos una pizarra de tisa, en una puerta, con la siguiente posibilidad: "OFERTA: pizza personal + vaso de chicha - S./3.50", no lo pensamos más y entramos a comer y creeme salimos más que satisfechos. No existe diferencia entre una pizza del Marengo o la del "Hornito de San Andres", en donde comimos aquella vez, más que el precio y la reputación de los sitios. Ese caracter de cholo que muchos dan despectivamente a las cosas debe cambiar. Al fin y al cabo, todos somos cholos. Y a los que dicen que lo "cholo" es malo, que se atrevan a probar un caldo de cabeza o una gelatina de pata o una "chichita" de quinua del mercado de San Pedro en el Cusco y veran que cambian de opinión.
Felicitaciones por tu artículo, Amigo mío.
EL problema es que parece que tooodos aceptamos lo "cholo" sin carga negativa, todos aceptamos comer algo sin el factor "fichería" pero entonces, ¿por qué hablamos de algo que supuestamente no sucede?.... es que la verdad va por el lado que a veces cuesta aceptar este tipo de cosas...
Tienes razón, hay que valorar lo nuestro y no dejarnos llevar por prejuicio e ideas que lo único que hacen es alienarnos. Si todos pensaramos así sería diferente, pero poco a poco se puede lograr algo..Buen post.
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