Paolo Sosa
Es triste ver este tipo de cosas: haciendo zapping mis ojos se toparon -en un noticiero argentino- con las brutales imagenes de una agresión xenofóbica en España. ¿Les suena conocido? bueno pues, hace no más de un año -si no me equivoco- salieron a la luz dos videos similares, en los que se agredia a una chica y un chico ecuatorianos en el metro.
Y claro, todo el mundo pegó un grito al cielo, hubieron marchas, manifestacione
s, los ecuatorianos se rasgaron las prendas y mil cosas más. Bueno pues, la basofia xenofóbica no se cansa, ahora en Colmanejero (España) le "tocó" a otra joven inmigrante ecuatoriana, a quien en el video se le llama: Maria José, ser victima de un grupo de desadapatadas españolas. Una de ellas, a quien llaman "Belén", no tuvo el minimo signo de piedad al golpearla hasta dejarla inconciente. El crimen, como dije, fue clasificado como un acto xenofóbico y el grupo de muchachas tuvo el descaro de propagar el video por celulares, llegando este hasta la alcaldesa de la comunidad. En este video se ve a una agresora y otras muchachas quienes alientan la brutal golpiza con frases como: "Mátala" o "Pisale la cabeza".
Hechos como estos son una vergüenza para la humanidad, y la animalidad que sale de cada una de las patadas, golpes y demás agresiones son reflejo del desprecio de muchos grupos sociales en el viejo mundo hacia los sudacas. Sabemos bien que nos prefieren posando con nuestras llamas en Machu Pichu, o bailando samba en Rio, tocando zampoña en Bolivia y demás. Pero hasta dónde aquellos que se denominan "Primer Mundo" pueden llegar a alterar y erradicar situaciones como esta, que son una vergüenza , en especial en la sociedad española, con sus diversos episodios históricos.
Y claro, no es cuestión de decir "qué mal", sino ponerse en la situación, ser empáticos y no mirar al costado. En un país como el Perú: pluricultural y con diferencias, que además mantiene una tradición racista y discriminante histórica, es necesario meditar este tipo de noticias y hacer algo para evitar -antes de que suceda- alguna situación parecida, no con un extranjero sino con un compatriota.
s, los ecuatorianos se rasgaron las prendas y mil cosas más. Bueno pues, la basofia xenofóbica no se cansa, ahora en Colmanejero (España) le "tocó" a otra joven inmigrante ecuatoriana, a quien en el video se le llama: Maria José, ser victima de un grupo de desadapatadas españolas. Una de ellas, a quien llaman "Belén", no tuvo el minimo signo de piedad al golpearla hasta dejarla inconciente. El crimen, como dije, fue clasificado como un acto xenofóbico y el grupo de muchachas tuvo el descaro de propagar el video por celulares, llegando este hasta la alcaldesa de la comunidad. En este video se ve a una agresora y otras muchachas quienes alientan la brutal golpiza con frases como: "Mátala" o "Pisale la cabeza".Hechos como estos son una vergüenza para la humanidad, y la animalidad que sale de cada una de las patadas, golpes y demás agresiones son reflejo del desprecio de muchos grupos sociales en el viejo mundo hacia los sudacas. Sabemos bien que nos prefieren posando con nuestras llamas en Machu Pichu, o bailando samba en Rio, tocando zampoña en Bolivia y demás. Pero hasta dónde aquellos que se denominan "Primer Mundo" pueden llegar a alterar y erradicar situaciones como esta, que son una vergüenza , en especial en la sociedad española, con sus diversos episodios históricos.
Y claro, no es cuestión de decir "qué mal", sino ponerse en la situación, ser empáticos y no mirar al costado. En un país como el Perú: pluricultural y con diferencias, que además mantiene una tradición racista y discriminante histórica, es necesario meditar este tipo de noticias y hacer algo para evitar -antes de que suceda- alguna situación parecida, no con un extranjero sino con un compatriota.
Esperemos más información acerca de esta indigante noticia.



3 comentarios:
la vdd esq es bastante desagradable esas imagenes (videos)
eso me recordó a algo parecido en méxico, pero con militares.. supuestamente "entrenandolos", en fin, no dejan de ser personas
saludos
En verdad cuesta entender cómo es que hay personas que se regocijan haciendo este tipo de cosas, es algo inaceptable que definitivamente debería ser erradicado y como dices cada uno de nosotros debería tomar conciencia para no repetir episodios como este.
Tienes razón Paolo... estás cosas la verdad que me indignan mucho... y como bien dices: "no es cuestión de decir "qué mal", sino ponerse en la situación, ser empáticos y no mirar al costado".... Porque en verdad no hay que mirar hacia España o hacia el mal llamado "Primer mundo" para ver ejemplos de xenofobia, discriminación o racismo... o no es cierto que en nuestras propias calles actuamos muchas veces con discriminaciones??... en algunos lugares no es fácil que un negro tome un taxi porque nadie para para llevarlo... en algunos lugares no aceptan tu ingreso por tus diferencias culturales o raciales o religiosas y demás... ¿no se burlaban los medios de la congresista andina que bailaba durante el desfile del 29 de Julio? ¿no han atacado muchos conservadores la forma de pasar el ejercito en el desfile por no ser "tradicional"? ¿no hay universidades que no permiten el acceso de estudiantes que no sean de su clase? ¿no hay agresiones incluso físicas en las calles a algunos por el simple hecho de ser diferentes? ¿No es verdad que algunos curas sociales les gusta predicar sobre el amor a los pobres, pero prefieren no hablar cuando se trata del amor a una prostituta?... Pero es fácil decirlo cuando no nos afecta. Yo puedo decir que acojo a los pobre pero mientras no sean delincuentes. Yo puedo decir que soy amigo de todos pero menos si es homosexual. Yo puedo decir que protejo al necesitado mientras no sea el que me hizo daño... Yo digo que respeto la vida del otro mientras que no sea del que mató a un familiar... Todos de una forma o de otra somos tocados por estas reacciones discriminatorias ¿dónde está mi límite?... ¿en dónde no el otro sino yo empiezo a discrimnar?... ¿cuándo soy capaz de pasar del decir "pobrecitos" a defender en la práctica a esos "pobrecitos"?... En todo somos así... Recordemos, a casi un año del desastre, todos los que hablaron de solidaridad con el Sur y cuántos de ellos se comprometieron?... Un ejemplo positivo es el programa de Un Techo para mi país, eso sí son actos y no palabras ¿Pero cuántos jóvenes lo hacen?... Bien Paolo por sacar estos temas y difundirlos... Quizás la reflexión sobre ellos es el primer paso para erradicar esa actitud... pero como muchas cosas en esta vida.... ¡no basta!... Hay que optar, actuar, y comprometerse... La palabra conmueve pero el ejemplo arrastra.
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