Hernán Montalvo Loza
Ayer como siempre prendí el televisor para desayunar, como de mala costumbre empecé a buscar videos musicales o observar la alicaída realidad futbolística de nuestro país en un bloque deportivo (…) en pleno “zapping” me sorprendí al ver en un canal cusqueño -homónimo de un conocido canal de música de letra “M”- un llamativo reportaje de un violento desalojo ocurrido el pasado lunes en una zona cercana al centro de mi ciudad (Cusco) de hecho, quedé un poco atónito al ver un hombre de tercera edad gritando perturbado “justicia, justicia”, y no era para menos pues este era jaloneado por 4 miembros de la policía de una manera humillante, luego, un joven retardado llorando, grupos de familias con pancartas, señoras, niños, hombres, toda la gente sumida en la desesperación. Los conatos me dejaron pensativo, y no les mentiré que me conmoví hasta el fin del reportaje… De hecho solamente hasta ese rato porque después tuve que resignarme a escuchar los típicos comentarios “fiscalizadores”, “objetivos”, “imparciales”, “éticos” y hasta “heroicos”, de nuestros filantrópicos conductores de noticias esta ciudad.
Pero bueno, olvidemos los comentarios y vallamos a la historia: La casona ubicada en la calle 7 Cuartones fue obsequiada por alguien a los salesianos hace mas de 50 años (ya con las familias ubicadas en tal casona) con el fin de que estos lo aprovecharan en la construcción de una granja-hogar para niños, los salesianos vieron por conveniente ceder este terreno a manos del arzobispado para tal fin y en 1972 el arzobispo de ese entonces Mariano N. García figura donado de la casona por parte de los salesianos.
La casona fue olvidada por el Arzobispado hasta el año 2006, y el año 2007 esta entró en litigio, las familias declararon que durante todo el tiempo que habitaron, el arzobispado nunca se preocupó por la casona, a menos del pago de un autoavaluo, por otra parte el Arzobispado argumenta que trataron de convencer por la razón a las familias y estas no cedieron, que por ley ellos son los propietarios del terreno, y legalmente estas familias simplemente invadieron la casona y no tienen el derecho para reclamarla. Inclusive se ofrecieron a hacerles un intercambio de terrenos y trasladarlos al distrito de San Jerónimo. Bueno si esto realmente es cierto creo que ya no podemos ver de mártires a los desalojados, pues ellos tuvieron casi 60 años para tratar de formalizar su situación, pero al margen de todo eso el Arzobispado nunca se interesó por ese terreno sino hasta ahora, cuando declaran que la casona la convertirán en una suerte de albergue para niños y entre voces se rumora que esta será como una cortina durante un tiempo prudente para después ceder el terreno a una cadena de hoteles española está interesada en comprar un terreno en el centro histórico de nuestra ciudad.
Bueno señores ¿aquí cambian un poquito las cosas no creen?, pues un ente católico debería haber priorizado la creación de un centro que fomente la educación y la cultura, más si es para educar a niños y jóvenes de escasos recursos, y mas aún si esa fué la petición del DONANTE, cosa que nunca ocurrió por mas de 5 décadas, no la negociación con un fin comercial de tal terreno, pero no soy Colón y lamentablemente este tipo de cosas ya no son sorpresas en mi ciudad, es casi igual lo que está sucediendo con nuestro archiconocido café “Ayllu” y solamente espero de aquí 10 años no veamos los frutos de lo que estamos callando hoy, derrepente un lujoso hotel en ese terreno, 7 familias que se acordarán que volvieron a empezar desde cero, y un gordito blancon que seguramente estará vacaciónando por Roma, Madrid o algún lugar paradisíaco del mundo.
“El justo es Dios y no los jueces de ambiciosos” Moisés Chalco (73 años, desalojado)
Pero bueno, olvidemos los comentarios y vallamos a la historia: La casona ubicada en la calle 7 Cuartones fue obsequiada por alguien a los salesianos hace mas de 50 años (ya con las familias ubicadas en tal casona) con el fin de que estos lo aprovecharan en la construcción de una granja-hogar para niños, los salesianos vieron por conveniente ceder este terreno a manos del arzobispado para tal fin y en 1972 el arzobispo de ese entonces Mariano N. García figura donado de la casona por parte de los salesianos.
La casona fue olvidada por el Arzobispado hasta el año 2006, y el año 2007 esta entró en litigio, las familias declararon que durante todo el tiempo que habitaron, el arzobispado nunca se preocupó por la casona, a menos del pago de un autoavaluo, por otra parte el Arzobispado argumenta que trataron de convencer por la razón a las familias y estas no cedieron, que por ley ellos son los propietarios del terreno, y legalmente estas familias simplemente invadieron la casona y no tienen el derecho para reclamarla. Inclusive se ofrecieron a hacerles un intercambio de terrenos y trasladarlos al distrito de San Jerónimo. Bueno si esto realmente es cierto creo que ya no podemos ver de mártires a los desalojados, pues ellos tuvieron casi 60 años para tratar de formalizar su situación, pero al margen de todo eso el Arzobispado nunca se interesó por ese terreno sino hasta ahora, cuando declaran que la casona la convertirán en una suerte de albergue para niños y entre voces se rumora que esta será como una cortina durante un tiempo prudente para después ceder el terreno a una cadena de hoteles española está interesada en comprar un terreno en el centro histórico de nuestra ciudad.
Bueno señores ¿aquí cambian un poquito las cosas no creen?, pues un ente católico debería haber priorizado la creación de un centro que fomente la educación y la cultura, más si es para educar a niños y jóvenes de escasos recursos, y mas aún si esa fué la petición del DONANTE, cosa que nunca ocurrió por mas de 5 décadas, no la negociación con un fin comercial de tal terreno, pero no soy Colón y lamentablemente este tipo de cosas ya no son sorpresas en mi ciudad, es casi igual lo que está sucediendo con nuestro archiconocido café “Ayllu” y solamente espero de aquí 10 años no veamos los frutos de lo que estamos callando hoy, derrepente un lujoso hotel en ese terreno, 7 familias que se acordarán que volvieron a empezar desde cero, y un gordito blancon que seguramente estará vacaciónando por Roma, Madrid o algún lugar paradisíaco del mundo.
“El justo es Dios y no los jueces de ambiciosos” Moisés Chalco (73 años, desalojado)



1 comentarios:
Bueno, es archiconocida la posición cuasi unicamente lucrativa del arzobispo actual, eso lo han condenado muchas personas. Legalmente no sé cual sea el rollo, mas puedo inclinarme -por la experiencia- a la hipótesis que planteas, pues no sería nada raro.
Con lo del café Ayllu, si pues, como leí alguna vez a Lucho Nieto Degregori: están haciendo del Cusco un Inkaland; un parque temático donde -además de ruinas, cholitos, y demás atractivos casi circenses- se pueden encontrar, violentando espacios, establecimientos gringos, lo cual no es malo, sino que entran de mala manera.
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